jueves, 02 de octubre de 2008
No es que me haya excedido deglutiendo calimocho ni fumado nada que esté al otro lado de la ley, pero me pone contento el comprobar que todavía soy capaz de sorprenderme. Visito muchas bitácoras, las elijo al azar sin saber de qué van y las leo. Algunas te dejan indiferente y otras te producen variadas sensaciones, pero al final caes en la cuenta de que la mayoría de blogs no servirían ni para limpiar la mierda del palo de un gallinero.

No sé muy bien si será casualidad pero he ido a parar a muchos blogs de índole sexual. Evidentemente, es un recurso que vende y el más fácil. Afortunadamente no todos son iguales, al menos, algunos son ingeniosos y divertidos; otros te encogen el habla de lo magistralmente bien escritos que están. Mi sorpresa aparece cuando reparo en que hay mucha gente que lee ávidamente la vida sexual de otras personas (como si no tuvieran bastante con la suya propia, en caso de que la tengan) como si fuera una especie de prioridad absoluta, lo cual es bastante entristecedor.

Obviamente, cada uno escribe sobre lo que le da la gana y cada cuál lee lo que le gusta e interesa. Pero no me cabe en la sesera que pueda despertar interés el leer que una mujer se levanta de buen humor y se hace una paja ya sea mirándose al espejo o contra el viento. O que ha otra le guste mamar una polla y no dejar gota. Curioso, pero espero que no significativo, hay más bitácoras de mujeres que explican cómo y con quién follan o han follado que hombres. A decir verdad, todavía no me he tropezado con un blog de algún tío que relatara sus batallitas amatorias. ¿A qué se debe? ¿Tienen menos imaginación? ¿No necesitan contarlo a través de este medio? ¿No son atrevidos? ¿O va resultar que se niegan a escribir zafieces? ¿O es que no follan?

Puede que si lo hicieran, sería el mismo culebrón simplón rancio-sexual pretendidamente excitante, y es que de todo hay que leer, que uno no debe estancarse, pero a ese tipo de bitácoras, una visita, dos a lo sumo y se acabó. A lo mejor soy raro, pero me suscita más interés la cría del champiñón cojonero por riego a aspersión en las cimas del Everest.

No obstante, me veo en la obligación de agradecer a esta calaña de blogueros el derroche de semejante inmundicia sexual barata. De tanta profusa excrecencia cutre de detalles a la hora de describir situaciones de: infidelidad, felaciones, corridas, mamadas, penetraciones, etc. Pues han propiciado que pueda comprobar que todavía puedo sorprenderme, no por lo leído, sino porque hay un número masivo de lectores poco exigentes que consumen con devota pasión toda esa amalgama de intimidades, puede que la mayoría falsas. En todo caso no importa. Queda patente que hay un público lector para toda clase de escoria impresa, ya esté perfectamente bien escrita como si no lo está.

Cierto es que para otras personas, mi bitácora, donde escribo sobre lo que me sale de mis sacras partes nobles, como el resto, puede ser un insondable pozo de heces. Sea como sea, no será este un espacio cutre-pseudoerótico-sexual como los que han inspirado este Post.

No os voy a explicar cómo ni con quién, pero a follar a follar, que el mundo se va a acabar.

Tags: sexo, cutre, zafio

Publicado por antidogmas @ 20:47
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Morgoth
viernes, 03 de octubre de 2008 | 23:20
Te encontré!

Yo no sé los otros, pero mis 'escritos eróticos' sólo tienen una lectora mmm...

Auu
Publicado por Morgoth
viernes, 03 de octubre de 2008 | 23:22
Que bien te quedan las caritas amarillas sonrientes ahí arriba jodío jejeje...
Publicado por Zafferano
lunes, 06 de octubre de 2008 | 21:47
Vaya, que empecé a comentarte antes y me quedé a medias porque tuve que salir. Total que te decía que estaba acostumbrada a un rito: Anti publica los fines de semana. Y fíjate que hoy lo estaba pensando mientras hacía de comer... Y ahora entro y el rito se me rompe... No importa, la cuestión es sorprender. Y tú siempre lo haces.
En cuanto al tema, no me da tiempo sino de leer mis asiduos, así que no puedo opinar de lo que por ahí se escribe. Pero te creo.

Un besote!Rebotado