lunes, 10 de noviembre de 2008
Durante innumerables días y noches me codeé con el afamado y a la vez denostado doctor Trauman Pollotein. Él me eligió para ser su ayudante en el insólito periplo viajero que deseaba llevar a cabo. Para ser exactos, todos los que antaño bebieron de sus valiosas enseñanzas le dieron la espalda; todos salvo yo, que era lo suficientemente loco como para embarcarme con él en tan peculiar odisea.

El larguísimo periplo viajero del doctor Pollotein logró financiarse gracias a las cuantiosas ganancias obtenidas del tráfico de peyote adulterado y absenta con tuyona de altísima calidad. El viaje consistía, básicamente, en penetrar vaginal o analmente a todas las mujeres de la tierra que nos entraran por el ojo y en última instancia, si no era posible lo anterior, llevar a término las penetraciones pagando.

Así fue como frecuenté con él la mayoría de los burdeles que pueblan occidente y parte de oriente, pues pocas mujeres optaron acostarse con nosotros si no había dinero contante y sonante de por medio. Ya fuera en coche, tren, avión y cualquier medio de transporte imaginable, los kilómetros eran devorados al mismo ritmo frenético que el dinero esfumándose en bebida y mujeres de dudosa reputación. Yo no cesaba de anotar en mis viejos cuadernos de notas todas las sorprendentes impresiones y descubrimientos que asomaban a nuestros ojos.

El cuaderno uno rezaba: impresiones de follar pagando y sin pagar con españolas. El dos lo mismo pero con féminas portuguesas, y así sucesivamente hasta copular por toda Europa. Evitábamos los países donde acaecían serios conflictos bélicos, por lo que en poco más de cinco años reuní casi doscientos cuadernos y cubrimos parte del mundo conocido retozando alegremente con mujeres de diferentes culturas y etnias.

De regreso a nuestro país de origen, mi admirado doctor Trauman y yo desarrollamos un extraño e incomprensible mal. Para no explicarlo en complicada jerga médica, basta decir que se apoderaba de nosotros una irrefrenable atracción pasional por los libros; no la atracción que siente la persona que es una ávida lectora, sino una atracción sexual. Aborrecimos a las mujeres y cubríamos nuestra necesidad hormonal con los libros que portemos para el viaje.

Cada noche, antes de acostarme, me decantaba por un libro y al contemplarlo me ponía cachondo. Lo cogía y empezaba a tocarlo, a manosearlo; inundaba mi nariz con el olor a página virgen que tienen los libros nuevos y empezaba a lamer los vértices de las tapas duras, mientras que el doctor Pollotein, lejos de los preliminares que yo realizaba, se los follaba página a página, capítulo a capítulo, sin paradas, sin titubeos ni remordimientos.

Hoy en día, el doctor Trauman Pollotein y yo seguimos padeciendo tan increíble dolencia, pero mientras se escriban libros dignos de ser leídos nos encontraremos a salvo. El doctor Trauman reunió en una suerte de tres tomos todas las anotaciones que pude reunir, debidamente razonadas, estructuradas y pulidas. La conclusión final del doctor Trauman causó estragos a la vez que una enorme ola de subversión.

Vino a decir algo así como que las mujeres que puedes penetrar por dinero son prostitutas y el resto, putas.

El mundo, como a los grandes genios siempre incomprendidos, nunca se lo perdonó.

Tags: Doctor, viaje, mujeres, libros, follar.

Publicado por antidogmas @ 3:02
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Comentarios
Publicado por Zaffe
lunes, 10 de noviembre de 2008 | 15:24
Y a mucha honra...!
No sé qué trauma pueden haber causado las declaraciones de Trauman...
Interesante viaje y muy didáctico.

Besotes!Muchas risas
Publicado por Desfaenado
lunes, 10 de noviembre de 2008 | 17:39
No puedo estar mas de acuerdo con este párrafo...

Cada noche, antes de acostarme, me decantaba por un libro y al contemplarlo me ponía cachondo. Lo cogía y empezaba a tocarlo, a manosearlo, inundaba mi nariz con el olor a página virgen que tienen los libros nuevos y empezaba a lamer los vértices de las tapas duras, mientras que el doctor Pollotein, lejos de los preliminares que yo realizaba, se los follaba página a página, capítulo a capítulo, sin paradas, sin titubeos ni remordimientos.

Love u.
Maktub.
Publicado por Desfaenado
miércoles, 12 de noviembre de 2008 | 11:48
Fantásticos relatos redacta usted preciosamente bien felicidades, tiene usted un lector fiel, fantásticas ilustraciones, muchas gracias por los post que nos a dejado.
Reciba un afectuoso saludo.
Natur Line

http://naturlinesex.eu/sexo-oral-c-36.html
Publicado por antidogmas
miércoles, 12 de noviembre de 2008 | 13:02
Natur, me has llegado al corazoncito. ¡Pásese por aquí cada vez que quiera! ¡Pásese!
Publicado por En ocasiones
viernes, 14 de noviembre de 2008 | 12:37
Oye, que me ha encantado tu post... si señor.

Besos.

NOTA: No todas las putas son protitutas, ni todas las prostitutas, putas... o era que no todas somos putas?? Lo releo y te cuento... jeje.
Publicado por antidogmas
viernes, 14 de noviembre de 2008 | 16:38
Ay, En ocasiones, en ocasiones. Un amplio sector de mujeres, violentas y agrupadas, quisieron linchar a mi admirado doctor Trauman. Sólo él tiene las respuestas.

En ocasiones fumo po...
Publicado por sampatelo
domingo, 16 de noviembre de 2008 | 17:24
Hay que ver lo que hace el alcohol en las neuronas!!!!¿A quien pretendes engañar?.Tu no eres mas que un pedazo de mierda patética e inculta que solo sabe consumir licor.Yo te conozco pajarito,cuenta lo viejo y desocupado que estas,eso sin contar que eres un CORNUDO. jajajajajaja....mentirosoSonrisa GiganteSonrisa Gigante
Publicado por antidogmas
domingo, 16 de noviembre de 2008 | 21:48
Sampa, una vez leído tu comentario, me han entrado unas violentas erupciones estomacales y he tenido que salir pitando a visitar al Señor Inodoro; aparte, mi pecho se ha abierto de la risa y las carcajadas han surgido a borbotones.

¿Tú no serás aquel ser impío y abyecto al que nombré meses ha, "La Gangrena"? Sonrisa)Sonrisa).))