viernes, 02 de enero de 2009
Queridos y entrañables reyes magos:

Debido a que Papá Noel ha engordado en demasía, y más que un barrigudo bonachón parece la viva reencarnación de la obesidad mórbida más tremenda y descarnada que cabe imaginar, he decidido, no sin cierta desazón, escribiros a vosotros con la esperanza de que hayáis ido al oculista y podáis leer mis peticiones como corresponde. Ya que el año pasado, parece ser, mi carta os la pasasteis por el mismísimo cipote.

Por ello, y a sabiendas de que os habéis estado entrenando y dopando a vuestros pobres camellos para que puedan aguantar la enorme paliza que supone el desorbitante trabajo de repartir regalos y felicidad por todo el mundo, aprovecho para expresaros mi más ferviente y profunda admiración por tamaña muestra de altruismo y entrega. Sin más dilación y con premura, os transmito lo que espero me regaléis para el recién estrenado año:

Para empezar, os pido que en este 2009, los antidisturbios, policía y guardia civil sean sustituidos en su totalidad por disciplinados umpalumpas cachondos; que Manolo el del bombo ascienda a nuevo director general del conservatorio de música de Praga y que el ministerio de defensa británico utilice como radar las orejas del príncipe de Gales. Quiero pediros también que ayudéis a que Ana Torroja acabe de travestirse de una jodida vez; que Roldán reconozca públicamente que tiene cara de frutero y que el rostro de Paco Porras sea esculpido con concienzuda profusión de detalles en el Monte Rushmore.

Os pido que Coto Matamoros sea el nuevo director de la parrilla televisiva, ya que la programación actual invita al suicido y a rápidas carreras al retrete cual poderoso laxante. Que la abundante celulitis de Monserrat Caballé sea donada a Ayuda Humanitaria para acabar con la cuantiosa hambruna existente; que a Benedicto XVI se le condene a vender papel higiénico en los semáforos y sea sustituido en El Vaticano por el venerable líder de los cenobitas. Si no es muy abusivo, ya que estoy cansado de pintarrajear libretas de dibujos, traedme el expediente secreto que contiene los archivos de seguridad nacional sobre el caso Kennedy antes de que los desclasifiquen y que la Virgen del Rocío sea sustituida por una estampita de Gollum.

Como sé que sois muy generosos, os pido que provoquéis lluvias ininterrumpidas, copiosas y torrenciales allí donde la Semana Santa esté más instaurada. Que liberéis en vísperas de la feria de abril mortíferos virus de peste equina más devastadores que la peste bubónica. Y que, por favor, mantengáis en secreto el desconcertante descubrimiento del cerebro de Belén Esteban dentro de una cáscara de nuez de California. Me encantaría que me regalaseis la filmografía completa de Tracey Lords y Laura Ángel. Así como la discografía entera de sin dios y la banda trapera del río.

Y por último, ya para finalizar, os pido que os cambiéis los nombres porque son feos de cojones. Yo he pensado que se os podría conocer por Gorgonio, Melenio y Belisario. Me he portado muy bien; he aprobado todas las asignaturas y no hago enfadar a mis padres, por lo tanto, procurad que esta carta se haga realidad, que si yo hiciera mi trabajo como hacéis el vuestro, estaría en el paro y comiendo de los contenedores de basura. No os olvidéis de los otros niños que no tienen ordenador y no saben escribir. De ser así esto último, que vuestros camellos os den por el culo hasta escoceros el orto y vuestras putas madres lo vean con los ojos en la mano.
 
Alegremente y por anticipado: ¡muchas gracias!

Tags: reyes magos, regalos, carta.

Publicado por antidogmas @ 19:00
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Comentarios
Publicado por Al calor de la lumbre.
sábado, 03 de enero de 2009 | 4:33
Desde luego antidogmático, no se te ha olvidado nada. Por orden de prioridad, como buena sureña, me apunto al aguacero( y no del tipo de Silvio Rodríguez) de semana santa y a la peste equina por feria.
Después, lo de Roldán también tiene su punto( a mí no sé por qué me recuerda al Dioni y la canción de Sabina) y lo de la Belen Esteban, pa partirse( espero que no se guarden las células madres de sus partos).
Para más INRI, querido antidogmático, el día de reyes para mí tiene un significado especial: a mi madre, muy oportuna ella, le dio por ponerse de parto ese día( no pudo ser un 29 de febrero, manda narices) y encima de que no debo ser muy buena, pues los reyes magos no se comportan, llevo más de cuatro décadas perdiendo un regalo( por eso de las coincidencias...).
Que la trilogía te respete y que te traigan mucha mirra...