Removed vuestros acomodados culos con inquietud, allí donde quiera que estén aposentados, porque como se suele decir: "de todo hay en la viña del Señor".
Así que, ¿por qué no tendrían que pulular críticos de blogs por la red? ¿Acaso no existen las hemorroides y las pústulas? ¿Acaso no nos acompaña la halitosis en la mayoría de nuestros despertares? ¿Es menos cierto que a menudo desatendemos el sexo blindado? ¿No es verdad que tenemos que convivir con el riesgo de contraer enfermedades horribles como la gonorrea? ¿Es que no existen los virus y los excrementos? ¿Verdad que existen las indigestiones y los ardores de estómago? ¿No es menos cierto que el Hacedor es un cachondo y se burla de nosotros?
Pues sí, panda de puritanos cabronazos y arrastrados, los críticos de blogs son una realidad.
Así pues, todo ser que sufra o se asquee con cualquier tipo de expectoración, secreción anal, vaginal, y sobretodo, verbal y escrita, que se abstenga de leer el risible e innecesario producto de las afiladas plumas de estos chistosos escritorzuelos, padecedores de delirantes achaques de grandeza, pues la mayoría, que no todos, son sinónimos de suciedad extrema y pestilencia galáctica. De absoluta decadencia en críticas repetitivas que se convierten en puta y condenada rutina al tratar de llenar un evidente vacío. Excesiva utilización de lo sexual, hasta el extremo de convertirlo en cutre morbo tedioso. Elevadas cotas de intento de provocación cabalgando a mil contra el hacer del autor del blog criticado.
Todo eso, acompañado con la intención, al parecer perpetua, de mostrarnos la luz que sólo ellos creen vislumbrar. ¿Pero qué mierda estoy diciendo? ¿Es que acaso yo no he criticado nunca? ¿No parece esto una crítica? ¿Me habrá vuelto a subir el tripi de hace quince años? En todo caso, que nadie espere que me arroje a la más profunda sima en nombre de vete a saber tú qué deidad por mis pecados blogueros. Dejemos que el mundo blog siga su curso; aflojemos las tripas y caguémonos todos de pavor o riámonos hasta abrirnos el tórax, porque a buen seguro, que estamos o estaremos en el punto de mira de los critipandi que se nutren de pensamientos y basura ajena.
Y recordad, el crítico de blogs puede que te diga algo así como: "Es preferible que hablen mal de ti, a que no hablen nada en absoluto". A lo que tú, en el mismo tono displicente, debes responder: "Los críticos son como los eunucos, saben cómo se hace, pero no pueden hacerlo".
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