domingo, 12 de julio de 2009
Queda muy bien y ríome de aquellos que condenan el racismo y la xenofobia teniendo flaca idea de los que son ambos términos. Hoy en día el racismo poco tiene que ver con el color de la piel y a cualquier pequeño incidente, por irrisorio que sea entre los que vienen a un país y los que ya estaban, se le denomina xenofobia.

Parece que el racismo es sólo peyorativo del hombre blanco, y sí, que lo sabemos todos: la raza humana es diversa y en pelotas todos somos y valemos lo mismo. Yo debo ser racista o un incomprendido. Varios ignorantes de mi entorno ponen como ejemplo a negros africanos y éstos -lo he visto con mis ojos- pueden llegar a ser tan racistas como el que más, y yo, en justa correspondencia y embriagado de mis imperfecciones, les devuelvo el sentimiento con civilización europea.

Cuando observan a un blanco haciendo algo que no les parece correcto y siempre con razón, su odio es casi infinito y no hay mayor disgusto para una familia nigeriana que se les case un hijo o una hija, con una blanca, o un blanco. Además, estas razas merecen respeto en todo y lo mismo su "cultura", menos cuando se obstinan en afirmar que las mujeres no deben tener clítoris y hay que rebanárselo con una cuchilla de afeitar, a los nueve, o diez años, si no antes, que dolerá menos. ¿Es que no habéis visto todos, las imágenes de los miembros de la ONG francesa, que pretendía traer niños negros para fines inconfesables?

A los suyos los lapidan en muchos países, por el hecho de ser sorprendidos realizando prácticas homosexuales. No sé si se privarían por motivo de raza, de ejecutar a un blanco, o desafortunadamente le considerarían igual y le aplicarían el machaque craneal con adoquines. Lo de que "todos somos iguales", es algo para ser enseñado en el colegio, pues es lo políticamente correcto, aunque sea evidentemente falso. Creo que cuando nos referimos a igualdad, estamos hablando de otra igualdad diferente. Como dijo un sabio: Todos somos iguales, pero algunos más iguales que otros.

El que se quiera sentir como un judío en un campo nazi, no tiene más que viajar a EE. UU. y nada más llegar al aeropuerto que sea, tendrá que hacer una cola en su calidad de no residente y un negro o negra de uniforme con placa, le gritará y hasta empujará, mientras demuestra tener dinero y explica a lo que va, dónde se va a alojar y sobre todo, cuándo piensa irse. Filmado en blanco y negro, creeríais estar viendo La Lista de Schindler.

¿Acaso somos iguales en este país de garrulos y vividores? ¿Cómo vamos a serlo en todo el globo terráqueo? Todo está mal desde el principio. No está el tinglado montado para que vivamos todos dignamente y menos en la riqueza. Cuando los chinos se empeñen en vivir, por ejemplo, como nosotros -europeos bien asentados- los hijos de nuestros hijos serán inmigrantes que irán a servirles y a realizar los trabajos que ellos no quieran desempeñar.

¿Nos igualamos a los islámicos o nos igualamos a ellos? Hoy más que nunca me siento rodeado de ignorantes, iletrados y gilipollas con cerebros de mierda. Dejémonos de estupideces por bonitas que suenen a quien esté dispuesto a escucharlas.

Si os referís a que hay en el mundo demasiadas cosas imposibles de ser cambiadas, empezaríamos a estar de acuerdo.

Tags: Blanco, negro, color de piel.

Publicado por antidogmas @ 21:31
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Comentarios
Publicado por Igrein
martes, 14 de julio de 2009 | 17:27
...

Estoy completamente de acuerdo... por mucho que me pese, y por mucho que quisiera que no fuera así.

Un besazo.
Publicado por solamenteAnna
miércoles, 15 de julio de 2009 | 13:03
Yo me suelo definir más como ordenada... los negros con los negros, los moros con los moros, etc.

No soy racista, y me fascina el pensar que algún día todos seremos iguales... ilusa de mí.

Besos.
Publicado por Violetera
miércoles, 15 de julio de 2009 | 23:31
El mundo de lo que está lleno es de fariseos de todos los colores.