jueves, 17 de septiembre de 2009
APUNTES EXTRAÍDOS DE LOS CUADERNOS DE MI QUERIDO AMIGO Y COLEGA, DOCTOR TRAUMAN POLLOTEIN.

Con el imparable transcurrir de los años y habiendo consumido cuantiosas dosis de producciones pornográficas hasta el día de hoy, es una certeza que el lucrativo mundo del sexo rodado no es ciencia ficción; basta con acudir a los festivales de dicha industria para cerciorarse de que apenas hay trampa ni cartón. Por otro flanco, sigue intrigándome la enorme complejidad del lesbianismo, que no el lesbianismo en sí mismo, que clama mi atención tanto como los esputos de una yama.

Los ademanes previos al acto sexual de las lesbianas no distan en absoluto del resto de mortales humanos: tocamientos, estimulación visual e intercambio de flujos salivales. Cabe destacar que las lesbianas poseen una lengua altamente sensible y desarrollada debido al extremo uso de ésta en sus relaciones amatorias. También debo añadir que al ser claramente reacias a la utilización de un pene unido a un hombre, en caso de pretender gozar mediante la penetración, ya sea anal o vaginal, para dar un merecido descanso a las papilas fungiformes, utilizan con envidiable pericia y virtuosismo: dedos, manos, pies, brazos introducidos hasta el codo y cualquier símil fálico; incluso espeluznantes mecanismos de plástico a pilas.

Así que, finalizados mis intensos estudios de campo en calidad de observador y después del meticuloso estudio del apareamiento lésbico en pantalla, en colorida ilustración y en vivo y en directo a lo largo y ancho de nuestro mundo, con un interés puramente profesional y discente, arribo a la conclusión de que el lesbianismo es la nostalgia subyacente de una polla humana venosa y erecta.

Tags: Porno, polla, lesbiana, penetración.

Publicado por antidogmas @ 17:48
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Comentarios
Publicado por solamenteAnna
viernes, 18 de septiembre de 2009 | 11:08
Pues permíteme diferir de tu opinión...
Estoy convencida de que el lesbianismo es el puro disfrute de un cuerpo igual al tuyo (en caso q seas mujer... evidentmente) conociendo de primera mano (y no codos o pies como comentas) cual es el lugar justo en el que debes dirigirte para obtener no sólo el disfrute de tu pareja, sino el mismo que produce el saber que eres tú, y no un pene erecto, quién lo proporciona.
Recomendable para curiosas, no apto para machos...
Besos lésbicos.
Publicado por antidogmas
viernes, 18 de septiembre de 2009 | 15:05
Yo sabía que este post no se iba a pillar a la primera, como otros tantos que hay aquí. Yo me creo que estás convencida en cuanto a que tu discrepancia es una respetable opinión personal, pero no se ajusta a lo que yo he presenciado. Tu comentario es muy subjetivo y hace referencia, parcialmente, al pantanoso terreno de los gustos personales. Este post, lejos de ser mi opinión, es lo que yo he visto en vivo y en directo sobre dos lesbianas (o a veces más) dándose placer entre ellas.

(Yo no me lo creía, pero un brazo hasta el codo, cabe). Y ni se te ocurra decirme que eres lesbiana (no por nada en especial); no podría mirarte con otros ojos.

Sonrisa GiganteFumador
Publicado por solamenteAnna
lunes, 21 de septiembre de 2009 | 10:09
Nononono... yo no me definiria como lesbiana, ni mucho menos.
Me definiria más bien como curiosa... y te contaria lo que me pasó una noche... pero sería muy largo.
Besos hetero...
Publicado por antidogmas
lunes, 21 de septiembre de 2009 | 11:07
Da igual Anna, tengo mucho tiempo. Joder, ¡cuéntamelo, cuéntamelo!Flash