miércoles, 30 de septiembre de 2009
Nunca fueron de mi agrado los ritos ancestrales y las ceremonias, entre otras cosas porque ofrecen claro mosaico de nuestra involución y sandez, aun sirviendo para enfrentarnos a nuestros miedos y más ocultas contradicciones. El transcurrir de nuestros días está encadenado a cultos y protocolos primigenios que se nos han pegado a nuestra moral como rémoras al escualo, y lejos de querer o poder desprendernos de tanto bagaje inútil, pugnan por afianzarse más y más y retorcer sus raíces hasta arañar lo insondable.

Nunca me gustaron las bodas de gran despliegue; fastuosas hasta rayar lo petulante. Son una estridencia tecnicolor de pésimos enfoques capaces de calcinar las retinas más inalterables. Una farándula desazonada de deplorables actores desubicados, con semblantes sudorosos e histriónicos portando un guión acartonado bajo la axila. Un desfile torpe y embrollado de disfraces caros y de inmaculado calzado incómodo donde el sol arranca destellos. Puede que lo único que las hace soportables son las muestras de sincera alegría del que se casa.

Por otro lado, los grandes funerales son una ceremonia a la vida de una plasticidad enormemente expresiva. Son aquella acuarela de marco lúgubre y tonos claroscuros que nunca colgamos en la pared, cuya solemnidad nos subyuga y cae sobre nuestros hombros como un enorme manto. Una representación sin guión donde sólo habla el silencio y los ojos tras las gafas de sol aunque no haya sol. Definitivamente, los funerales tienen una cautivadora carga emotiva; una inexplicable y bella teatralidad.

Y me hacen sentir vivo.

Tags: Ceremonia, boda, funeral, ritos, ancestros.

Publicado por antidogmas @ 19:32
Comentarios (7)  | Enviar
Comentarios
Publicado por solamenteAnna
jueves, 01 de octubre de 2009 | 10:15
Los funerales són horribles, y más cuando acudes, pq suele ser muestra de que estimabas a la persona fallecida, y por ese mismo motivo, los odio.
Las bodas són horteras: novio disfrazado de Kent, novia disfrazada de Barbie... volantes, tules, mangas jamoneras... que horror.
Y ante la duda de cúal de las dos me hace sentir más viva... concluyo que ninguna de las dos.
Viva me siento en mi rutina, con mis cosas, con mi trabajo y mis eternas prisas... ESO ES VIDA.
Besos múltiples.Vacilando
Publicado por antidogmas
jueves, 01 de octubre de 2009 | 14:27
Es que soy un poco raro, Anna.Sonrisa Gigante
Publicado por antidogmas
jueves, 01 de octubre de 2009 | 20:25
... y acabo colgando en la pared ese cuadro que a nadie le gusta...Fumador
Publicado por Desfaenado
sábado, 03 de octubre de 2009 | 1:46
Al principio me daba mucho asco la gente en particular. Después me empezó a dar mucho asco la gente en general. Ahora me vuelve a dar mucho asco la gente en particular (por eso no contemplo la posibilidad de detestar las bodas o las reuniones familiares. Sólo contemplo la posibilidad de odiar a los tipos humanos, esparcidos como migas molientes, tan iguales y tan diferentes a su arquetipo terrícola). Matémolos. Matémolos. Matar. Funerales.

¿Soy tu único enlace a blogs? Qué chanchi, co le ga.
Publicado por Violetera
sábado, 03 de octubre de 2009 | 1:48
Este blog me pone nerviosa. Nunca sé si mi comentario ha llegado o no, copón.

A B S E N T A.
Publicado por Violetera
sábado, 03 de octubre de 2009 | 1:49
La desfaenada soy yo. MENUDA MIERDA, JODER.
Publicado por antidogmas
sábado, 03 de octubre de 2009 | 15:34
Tus comentarios llegan, violetera. Ya quedaremos para ir a un funeral.Fumador