<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="0.91">    <channel>        <title>TERAPIA EXTREMA</title>        <description><![CDATA[Yo no sufro de locura... La disfruto cada minuto. Te podrá gustar o no, pero no te dará lo mismo.]]></description>        <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Thu, 05 Nov 2009 14:56:47 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>LA PELI QUE ME JODIÓ.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/11/00103-la-peli-que-me-jodio.html</link>            <description><![CDATA[En mis tiempos de adolescente y reci&eacute;n estrenada mi condici&oacute;n de adulto, cuando mis asociados de correr&iacute;as nocturnas y yo carec&iacute;amos de liquidez, nos reun&iacute;amos en casa de alguno de nosotros con la idea de emborracharnos visionando pelis de terror que nunca nos daban terror y pasarlo bien. Esto, a bote pronto puede parecer de lo m&aacute;s incongruente, pero todas esas producciones de cine cuya intenci&oacute;n es la de provocar des&aacute;nimo, revoltijo de tripas y miedo, nos causaban un enorme disfrute. As&iacute; fue como visionemos y nos re&iacute;mos con incontables pel&iacute;culas del g&eacute;nero de terror, gore, asi&aacute;ticas y un sinf&iacute;n de t&iacute;tulos que no recuerdo.<br /><br />Sin embargo, hace ya cinco a&ntilde;os que vimos "Murder set pieces" y todav&iacute;a permanece imborrable y latente en nuestra memoria como si la hubiera visto ayer. Aparte de que realmente no nos caus&oacute; puta gracia. El celuloide en cuesti&oacute;n es del g&eacute;nero gore, con lo cual pens&aacute;bamos que las risas estaban aseguradas, como ya nos hab&iacute;a ocurrido con innumerables producciones de id&eacute;ntica &iacute;ndole. El tal Nick Palumbo, director del metraje, a diferencia de otros directores del g&eacute;nero, quiere provocar, molestar intensamente, jodernos el d&iacute;a y a buen seguro que lo consigue; adem&aacute;s de que lo hace por la cara y sin esconderse.<br /><br />La pel&iacute;cula en s&iacute; carece de una historia y mucho menos de una historia s&oacute;lida. El argumento versa sobre un fot&oacute;grafo de &eacute;xito de descendencia alemana residente en Las Vegas, cuyos antepasados militaron en el nazismo. El tipo se somete a las pesas; no es una masa de m&uacute;sculos desarrollados pero est&aacute; cachas, es atractivo y le es f&aacute;cil acostarse con mujeres. Lo que nadie sabe es que es un depravado asesino en serie portaestandarte de la misoginia m&aacute;s salvaje y bestial que cabe imaginar. Tuvo una infancia muy jodida. La &uacute;nica que sospecha algo es la hermana peque&ntilde;a de la novia del susodicho.<br /><br />As&iacute; que de momento, ya sabemos que no estamos viendo ciencia ficci&oacute;n, sino que el argumento, quiz&aacute;s algo rebuscado, previsible e incluso poco serio para los m&aacute;s exigentes, se basa en una premisa totalmente cre&iacute;ble y dolorosamente real en nuestros d&iacute;as. Por otro lado, metrajes del mismo g&eacute;nero son mucho m&aacute;s sangrientos, repulsivos y truculentos que lo que ofrece "Murder set pieces". Pero ah&iacute; radica el gran acierto del se&ntilde;or Palumbo: no en lo que cuenta, si no c&oacute;mo lo cuenta.<br /><br />Para empezar, en esta pel&iacute;cula no hay muertes exageradas que te har&iacute;an re&iacute;r de puro absurdo. Como tampoco es la t&iacute;pica exposici&oacute;n rid&iacute;cula de &oacute;rganos humanos extra&iacute;dos de sus anatom&iacute;as. Nick Palumbo va m&aacute;s all&aacute; de todo estereotipo y haciendo alusiones mis&oacute;ginas, racistas y antisemitas, expone con impecable y desalmado grafismo, angustiosas escenas de mutilaci&oacute;n, desmembramiento, necrofilia, ahogamiento, tortura y todo un aquelarre p&uacute;rpura de locura siempre desde una imponente carga est&eacute;tica. Todo bajo una acertada y estudiada atmosfera malsana, opresiva, delirante y absolutamente enfermiza. &nbsp;<br /><br />Y en esas estamos: yo, que me despollo vivo con la saga de "Saw". Que bostec&eacute; viendo las dos partes de "Hostel". Que me aburr&iacute; con "Irreversible". Que me he carcajeado como nadie de montones de producciones gore, de miedo, de terror... Y recuerdo como "Murder set pieces" me hizo recuperar la sobriedad aquella noche en lugar de acrecentar mi embriaguez, me abri&oacute; de arriba abajo, extrajo mi educaci&oacute;n, mi moral, mi apreciaci&oacute;n sobre el bien y el mal, mis sentimientos y pisote&oacute; todo hasta hacerlo a&ntilde;icos.<br /><br />Con esta pel&iacute;cula no se disfruta, se sobrevive. Y yo os adoro demasiado, chicas.]]></description>            <pubDate>Mon, 02 Nov 2009 19:31:27 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>INTERMEDIO 10.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/10/00102-intermedio-10.html</link>            <description><![CDATA[Querido y alelado viajero: pr&oacute;xima estaci&oacute;n: mi choncro habla idiomas.]]></description>            <pubDate>Fri, 30 Oct 2009 14:54:45 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>DELIRIO.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/10/00101-delirio.html</link>            <description><![CDATA[No paseaban estrellas en el cielo. La oscuridad devor&oacute; a la luna y la noche semej&oacute; un ojo fr&iacute;o y horrible de cuya densa mirada era imposible escapar. Era aquella clase de noche, h&uacute;meda y profunda como la boca de una puta en plena decadencia. Las fosas nasales se obturaban con los efluvios resultantes de la actividad unificada de dos anatom&iacute;as correosas y repugnantes: la suya y la m&iacute;a. Y la noche era el &uacute;nico dios de todo y dej&oacute; de existir algo bello en el mundo.<br /><br />No supe en ning&uacute;n instante d&oacute;nde estaba ni c&oacute;mo llegu&eacute; hasta all&iacute;; hasta ella. Desde ning&uacute;n lugar, zigzague&eacute; a tientas hasta tenerla tan pr&oacute;xima que mis p&oacute;mulos eran acariciados por su respiraci&oacute;n agitada. Sent&iacute; su piel g&eacute;lida debajo de la m&iacute;a; delante de la m&iacute;a; encima de la m&iacute;a, bebiendo de su boca helada e inhalando los h&aacute;litos de su coraz&oacute;n seg&uacute;n su cadencia. Ella orquestaba la danza de nuestros cuerpos a voluntad, trat&aacute;ndome como su pertenencia.<br /><br />Sus&uacute;rrale tu nombre, me dije, y pronunciar&aacute; tu nombre, pens&eacute;. Desconoc&iacute;a si sus fuerzas desfallecer&iacute;an o su vigor ser&iacute;a inagotable. P&iacute;dele poder mirar su cara en un fugaz instante de luz, pens&eacute;, y &aacute;mame y f&oacute;llame eternamente como a ning&uacute;n hombre, le supliqu&eacute;. Y despeg&oacute; su torso apoyando sus manos en el m&iacute;o; arque&oacute; la espalda hacia atr&aacute;s y sus u&ntilde;as se clavaron en m&iacute; y ri&oacute;. La sangre brot&oacute;, y su carcajada naci&oacute; como un rumor de piedrecillas barridas por el viento y se acrecent&oacute; en una ubicuidad atronadora como si la tierra se estuviera resquebrajando en dos.<br /><br />Dej&eacute; de sentir su cuerpo de t&eacute;mpano durante unos segundos. El pecho me escoc&iacute;a y la sangre se deslizaba en finos regueros mezcl&aacute;ndose con el sudor de mi cuerpo. Y ocurri&oacute; que de la oscuridad surgieron sus ojos m&aacute;s all&aacute; de mis pies. Y al tiempo que se acercaban, supe que aquella mirada que no parpadeaba era la &uacute;ltima cosa que contemplar&iacute;an los m&iacute;os. En medio de aquella impenetrable nada oscura, solo, abandon&eacute; la cordura de mis sentidos rindi&eacute;ndome a esa mirada que reptaba terrible por mis piernas hasta mi pecho herido, que apagar&iacute;an los r&iacute;os de lava que surcaban mis venas y sofocar&iacute;a el infierno de mi polla reventada.<br /><br />]]></description>            <pubDate>Mon, 26 Oct 2009 19:34:53 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>INTERMEDIO 9.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/10/00100-intermedio-9.html</link>            <description><![CDATA[El erotismo es el teatro fraudulento del sexo: burdo, risible y extremadamente irreal, pues nunca estuvo ni estar&aacute; vivo como corresponde&nbsp; al acto sexual verdadero. Ni fue ni ser&aacute; espont&aacute;neo y expl&iacute;cito como lo son los deseos. Los verdaderos deseos.<br /><br />El erotismo se burla de vosotros.]]></description>            <pubDate>Wed, 21 Oct 2009 22:15:32 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>ANÓNIMOS.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/10/00099-anonimos.html</link>            <description><![CDATA[Empiezan el d&iacute;a retray&eacute;ndose en una vida ficticia que desgranan p&aacute;rrafo a p&aacute;rrafo en espacios en blanco. Porque s&oacute;lo cuando escriben, sus corazones resucitan de nuevo y sus letras gritan como mil gargantas implorando ser escuchadas. Y se funden a otros latidos y tantos hay como estrellas visten el firmamento. Y sabi&eacute;ndose muertos en vida, acaban el d&iacute;a escrut&aacute;ndose en el espejo, intentado entender cu&aacute;ndo dejaron de conocerse as&iacute; mismos. Pregunt&aacute;ndose en silencio por qu&eacute; la imagen del cristal es un extra&ntilde;o que los observa con igual intensidad y aterrador desprecio. Y ma&ntilde;ana, otra vez sin respuestas, regresar&aacute;n a ese espacio en blanco donde nadie sabe que son un h&aacute;lito g&eacute;lido tras un sinf&iacute;n de penas. A su vida irreal donde se sienten ubicados con un prop&oacute;sito al cual asirse. A esos momentos escritos que ser&aacute;n inmortales; a esos suspiros fugaces vertidos l&aacute;grima a l&aacute;grima, que como jirones se desgarran de sus almas vac&iacute;as de puro descontento con la realidad.<br /><br />Su realidad.]]></description>            <pubDate>Sun, 18 Oct 2009 22:55:25 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>ARENGA FELIZ.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/10/00098-arenga-feliz.html</link>            <description><![CDATA[Aunque harto complicado, si tuviera que simplificar al m&aacute;ximo los impulsos que mueven nuestra existencia, desde que abandonamos el &uacute;tero con el primer llanto hasta que nos convertimos en malolientes despojos para los gusanos, los englobar&iacute;a entre los que me gustan, los que me disgustan y los que me causan indiferencia. <br /><br />Si algo me agrada me har&aacute; re&iacute;r y ser feliz: me sentir&eacute; a gusto; incluso me har&aacute; amar y querer, y en el mejor de los casos me correr&eacute;. Y a ti no tiene porqu&eacute; gustarte; y lo que a m&iacute; me atiborra de dicha quiz&aacute;s a ti te provoque tanto asco que comprender&aacute;s que toda la escoria acumulada en tus entra&ntilde;as necesita ser vomitada.<br /><br />Por el contrario, aquello que logre disgustarme me cabrear&aacute; y ofuscar&aacute; de ira. Odiar&eacute; y maldecir&eacute;, y si no tuviera escr&uacute;pulos y s&iacute; la conciencia en el culo como otros el cerebro, arrancar&iacute;a alg&uacute;n coraz&oacute;n, descabezar&iacute;a a alguien y me quedar&iacute;a tan colmado como cuando soy feliz y me corro, pero en el bando de aquellos de los que nadie quiere saber una mierda. Y a ti puede que el pecho se te abra de la risa y las carcajadas se derramen a borbotones.<br /><br />Cuando algo me produce indiferencia a menudo deviene en hast&iacute;o y siento deseos imperiosos de explotar burbujas de embalaje o mascar chicle. Y esta personal simplificaci&oacute;n de la vida no tiene porqu&eacute; ser la de los dem&aacute;s, la del resto ni la tuya. Como tampoco las razones por las cuales crees que la vida merece ser vivida tienen que ser las m&iacute;as. Porque mis razones no pasan por un bello poema recitado con voz de putero; ni por aquel libro que te hizo estremecer y lo consideras parte de tu alma; ni por aquella m&uacute;sica excelsa que eriz&oacute; tu vello; ni por aquel cuerpo que amaste como un secreto prohibido en multitud de masturbaciones adolescentes...<br /><br />... Y podr&iacute;a continuar hasta provocarte el llanto de pura desesperaci&oacute;n y desertizar tu lagrimal y dejarlo yermo, y ni siquiera habr&iacute;a ara&ntilde;ado la inimaginable capa de razones que nos unen... que nos separan... que nos enfrentan. Porque digo y dir&eacute; m&aacute;s y digo que todo lo creado por el hombre est&aacute; sometido a juicio por &eacute;l mismo aun sin pretenderlo, y nada de nada de nada escapa a una valoraci&oacute;n ya sea objetiva, constructiva, positiva, negativa...<br /><br />De no haber simplificado en exceso, podr&iacute;a haber elucubrado sobre aquellas cosas que hacemos aun disgust&aacute;ndonos, o de aquellas que nos gustar&iacute;a realizar y tan s&oacute;lo so&ntilde;amos. Por lo que se refiere a las preferencias, ante la disyuntiva de tener que optar entre el menor de dos males con id&eacute;ntico resultado, prefiero morir desgarrado por un felino noble y hermoso que pateado por un burro o devorado por un gorrino. De la misma manera abrazo la irreverencia y el rechazo del per se como atributo intr&iacute;nseco e indiscutible de algo a ser un insoportable imb&eacute;cil sin criterio.<br /><br />Os quiero mucho.&nbsp; <br />]]></description>            <pubDate>Thu, 15 Oct 2009 02:38:09 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>EL EJERCICIO DEL SEÑOR DOSITEO.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/10/00097-el-ejercicio-del-senor-dositeo.html</link>            <description><![CDATA[Mi antiguo profesor de letras, el se&ntilde;or Dositeo Lenguaraz, mani&aacute;tico del ajedrez, calzaba un pene largo y grueso, no as&iacute; como su escasa imaginaci&oacute;n, por lo cual intu&iacute; que la historia que nos present&oacute; como ejercicio proven&iacute;a de una sesera que no era la propia.<br /><br />"Se&ntilde;oritos, vuelvan de donde quiera que est&eacute;n y presten atenci&oacute;n. Voy a narrarles una historia inconclusa de la cual ustedes deber&aacute;n extraer una conclusi&oacute;n". Por aquellos tiempos lejanos los profesores con gafas de pasta y de cipote grande eran diplom&aacute;ticos en extremo y te trataban de usted. El se&ntilde;or Lenguaraz paseaba entre los pupitres con superioridad desde&ntilde;osa, como quien camina por un terreno de su propiedad controlando sus pertenencias. Paso a paso fue desgranando el cuento.<br /><br />"Hubo una vez un ni&ntilde;o llamado Hugo que contaba con once a&ntilde;os de edad, m&aacute;s o menos la edad que tienen ustedes en este momento. El padre de Hugo se llamaba Her&oacute;filo y trabajaba como conserje en este mismo centro de ense&ntilde;anza y la madre, de nombre Caraciola, se ocupaba de las tareas de limpieza adem&aacute;s de las del hogar. Los tres viv&iacute;an en el piso del instituto que correspond&iacute;a a los conserjes y el mozalbete, Hugo, en su condici&oacute;n de hijo &uacute;nico y por consiguiente consentido y mimado, ten&iacute;a permitido jugar por todas las dependencias del instituto, con la &uacute;nica condici&oacute;n de no entrar, bajo ninguna circunstancia, en la habitaci&oacute;n que se encontraba al fondo del pasillo".<br /><br />"Al principio, a Hugo no le interesaba demasiado lo que pudiera haber tras aquella puerta anaranjada. De hecho, cuando nos acostumbramos a acatar seg&uacute;n que prohibiciones por extra&ntilde;as e incomprensibles que parezcan, terminan por convertirse en l&oacute;gicas y cotidianas. Sin embargo, con el transcurrir de los d&iacute;as, Hugo empez&oacute; a sentir un inter&eacute;s creciente por lo que podr&iacute;a haber en aquella habitaci&oacute;n. D&iacute;a tras d&iacute;a, el bueno de Hugo se preguntaba qu&eacute; misterio esconder&iacute;an aquellas cuatro paredes que incluso sus padres le vetaban la entrada, a &eacute;l, a su propio hijo. Deb&iacute;a tratarse de alg&uacute;n secreto absolutamente horrible e inconfesable. O quiz&aacute;s lo proteg&iacute;an de alguna criatura monstruosa y hambrienta".<br /><br />"Al final de sus exploraciones por el instituto, siempre acababa delante de la puerta prohibida. Se la quedaba mirando largos minutos, con la cabeza levantada y la boca abierta como quien contempla a un coloso. La tocaba con sus manos abiertas y diminutas e incluso pegaba la oreja esperando percibir alg&uacute;n sonido. A veces, cuando la curiosidad era insostenible, escrutaba por el ojo de la cerradura con fijeza, ladeando la cabeza intentando encontrar un &aacute;ngulo apropiado que le permitiera descubrir algo que no fuera aquella impenetrable negrura. Y otras, sal&iacute;a a la calle intentando entrar por la ventana de la dichosa habitaci&oacute;n sin &eacute;xito. Hasta que un d&iacute;a, fatigado de investigaciones infructuosas, decidi&oacute; urdir un plan y desentra&ntilde;ar el enigma de una vez por todas".<br /><br />En este punto de la narraci&oacute;n, el se&ntilde;or Dositeo Lenguaraz interrumpe su narraci&oacute;n y observa complacido a la enmudecida clase, al tiempo que extrae de su bolsillo una bola ergon&oacute;mica de goma de densidad media para ejercitar los dedos. Con la parsimonia de saber que nos ten&iacute;a sumergidos en la historia, el se&ntilde;or Lenguaraz prosigui&oacute; con la narraci&oacute;n y su paseo por entre los pupitres a la vez que ejercitaba sus falanges.<br /><br />"Do&ntilde;a Caraciola era la &uacute;nica persona que entraba en la habitaci&oacute;n del fondo del pasillo. Todos los s&aacute;bados de todos los meses, la se&ntilde;ora Caraciola se pertrechaba de escoba, recogedor, fregona, cubo, lej&iacute;a, productos de limpieza con nombres raros y montones de trapos. Del bolsillo de su bata sacaba una llavecita niquelada con la que abr&iacute;a la puerta, cruzaba el umbral e inmediatamente cerraba tras de s&iacute;. Y durante hora y media aproximadamente no volv&iacute;a a salir. Pasado ese tiempo, la se&ntilde;ora Caraciola guardaba los utensilios de limpieza y se dirig&iacute;a directamente a su habitaci&oacute;n, y de &eacute;sta a la ducha. As&iacute; que Hugo decidi&oacute; esperar en la habitaci&oacute;n de sus padres escondido debajo de la cama de matrimonio."<br /><br />"El plan sali&oacute; al dedillo. Do&ntilde;a Caraciola entr&oacute; en la habitaci&oacute;n tarareando, se despoj&oacute; de la bata con un suspiro de alivio, la dej&oacute; en la cama y se encamin&oacute; a la ducha. Hugo, por su parte, dej&oacute; de contener la respiraci&oacute;n y sin vacilar lo m&aacute;s m&iacute;nimo se hizo con la llavecita niquelada de la bata y sali&oacute; como un rayo de la habitaci&oacute;n sin apenas tocar el suelo. Cuando tuvo la puerta anaranjada y misteriosa a unos cinco metros de distancia dej&oacute; de correr y empez&oacute; a acercarse pasito a pasito. El coraz&oacute;n retumbaba en su cabeza y le sudaban las manos y la espalda. Introdujo la llave sin apenas ruido, la gir&oacute; sin trabas, con una mano temblorosa asi&oacute; la maneta, abri&oacute; y..."<br /><br />El se&ntilde;or Dositeo Lenguaraz se detuvo y se tom&oacute; un tiempo estudiado de silencio para mantener la tensi&oacute;n. Tan s&oacute;lo se o&iacute;a el ruido de la bola de goma al ser comprimida por sus dedos y los ni&ntilde;os esper&aacute;bamos con los ojos tan abiertos como nuestras bocas. "... Y -continu&oacute; con cachaza- este ser&aacute; su ejercicio de hoy. Deben averiguar qu&eacute; hay en esa habitaci&oacute;n. Contin&uacute;en con el cuento y final&iacute;cenlo con buen pulso narrativo y pulcritud".<br /><br />Necesit&eacute; varios minutos para asimilar toda aquella historia antes de agachar la cabeza sobre mi cuaderno y ponerme a escribir. Adem&aacute;s, mi mente de ni&ntilde;o de once a&ntilde;os, atiborrada de c&oacute;mics y de pel&iacute;culas cuya calificaci&oacute;n moral no correspond&iacute;an a mi edad, era proclive a elaborar finales inesperados, macabros y truculentos. Desech&eacute; la idea de que habitaba un ser terrible que alimentar puesto que Hugo nunca oy&oacute; ning&uacute;n tipo de respiraci&oacute;n ni gru&ntilde;ido cuando apoy&oacute; la oreja en la puerta. Luego record&eacute; que en una de las incursiones de Hugo por las inmediaciones del instituto, intent&oacute; entrar por la ventana sin conseguirlo, por lo que supuse que &eacute;sta estaba cubierta de ladrillos. Ese dato me dio escalofr&iacute;os, ya que con toda seguridad, los padres de Hugo eran unos torturadores de una depravaci&oacute;n ilimitada que tapiaron la ventana para evitar miradas curiosas a las aberraciones que llevaban a cabo.<br /><br />Pero luego, desalentado, tambi&eacute;n desde&ntilde;&eacute; esa idea puesto que Hugo, en los d&iacute;as que espiaba a su madre parar elaborar su plan, nunca oy&oacute; gritos desgarradores ni estertores de agon&iacute;a. Hasta que di con el final id&oacute;neo. &iexcl;Mi desenlace era incre&iacute;ble! &iexcl;Hab&iacute;a nacido una nueva forma de contar historias! Hugo pis&oacute; la habitaci&oacute;n prohibida y dej&oacute; de o&iacute;r su antiguo mundo que dejaba atr&aacute;s, para descubrir con estupor una incre&iacute;ble dimensi&oacute;n paralela a la nuestra, donde unas amazonas tetudas con bikinis del futuro disparaban armas de rayos l&aacute;ser, repeliendo encarnizadamente el despiadado ataque de unas plantas carn&iacute;voras con tent&aacute;culos del tama&ntilde;o de rascacielos.<br /><br />Muy a mi pesar, el se&ntilde;or Dositeo Lenguaraz no supo valorar la grandeza de mi imaginaci&oacute;n y originalidad y me calific&oacute; con un injusto 7 de nota. No as&iacute; el mediocre de Filadelfo, que obtuvo un 10 de calificaci&oacute;n y lo &uacute;nico que narr&oacute; fue que en la habitaci&oacute;n de puerta anaranjada del final del pasillo del instituto no hab&iacute;a absolutamente nada y que s&oacute;lo se trataba de una ingeniosa prueba de obediencia para con Hugo. El se&ntilde;or Lenguaraz, por su parte, explic&oacute; que, aun alabando la creatividad de los otros finales, las historias corrientes requieren de finales l&oacute;gicos, razonables y normales. &iexcl;Y una mierda de &ntilde;u!<br /><br />Ya hace mucho tiempo de aquello y a&uacute;n me duele. Y c&oacute;mo s&eacute; que el se&ntilde;or Dositeo Lenguaraz tiene una pilila larga y gorda... eso ya es otra historia.&nbsp; <br />]]></description>            <pubDate>Mon, 12 Oct 2009 12:41:38 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>A CONTRALUZ.</title>            <link>http://antidogmatico.blogcindario.com/2009/10/00096-a-contraluz.html</link>            <description><![CDATA[A mis ojos de ni&ntilde;o, la ciudad siempre me pareci&oacute; una esperp&eacute;ntica f&aacute;brica de sue&ntilde;os que se tornaban pesadillas horribles. Recuerdo observarla a contraluz, ensimismado y descubrir en ella transparencias que delataban tumores y feas deformidades; un algo sucio y desagradable que respiraba y que compon&iacute;a su basto y loco entramado de hierro, hormig&oacute;n y escoria. Cayeron los d&iacute;as y lleg&oacute; uno en el cual aprend&iacute; a bailar en un submundo de realidad inconcebible y de sadismo enloquecido. Fue en ese preciso instante cuando los sue&ntilde;os parecieron inalcanzables y las pesadillas peinaron las calles hasta hundirse en todos los recovecos de la ciudad.<br /><br />Ahora no es diferente de ayer. All&iacute; donde la vista cae, una pomposidad babil&oacute;nica se erige por encima de todo hasta embotar los sentidos y emborrachar los sentimientos; todo descomponi&eacute;ndose desorbitadamente bajo maquillaje barato, verborrea, pompas, mortajas, exequias y un bul&iacute;mico atrac&oacute;n de oscura vida devor&aacute;ndose ella misma. Llegados a tan negros t&eacute;rminos, dir&iacute;ase que estoy preso de una sustancial amargura y pesimismo fruto de la inevitable decadencia de la era contempor&aacute;nea. Pero no es as&iacute;; o s&iacute;, no s&eacute;. A todo buen optimista le queda el p&aacute;lido consuelo de la negaci&oacute;n de la realidad y al pesimista la amargura de ser consciente del mundo que le rodea.<br /><br />Pero yo, por aquello de abogar a mi propio individualismo, opto por meterme en el saco del paranoico pasivo, que como dijo no s&eacute; qui&eacute;n, son aquellos que perciben el mundo que les rodea a un nivel superior al normal. Despu&eacute;s de estar d&aacute;ndole vueltas a tal concepto creo que esclarec&iacute; algunas caracter&iacute;sticas. El optimista se aleja de la realidad evocando im&aacute;genes de paisajes id&iacute;licos; flores atiborrando toda la faz de la tierra; dedos angelicales acariciando arpas y pel&iacute;culas siempre con final feliz. El pesimista, por el contrario, no sue&ntilde;a ni cierra los ojos: contempla bellas explosiones nucleares en atardeceres veraniegos; se duerme con una lluvia de estallidos de bombas mutilando todas las curvas de la tierra y cree que somos el experimento fallido de un Hacedor demente y cachondo.<br /><br />Y yo observo el mundo a contraluz y lo &uacute;nico que me viene a la cabeza es la imagen de Irene calientapollas.]]></description>            <pubDate>Thu, 08 Oct 2009 04:06:48 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>